Search

Bienvenid@s a la Web Paseando a Miss Cultura. Web que nació el 15 de mayo de 2009 y que quizás muchos de vosotr@s la seguíais por Soycazadoradesombrasylibros. En el 2016 decidí cambiar el nombre, pero con la misma identidad, cariño y amor a la cultura.
En la web estamos la escritora Inés Diaz Arriero y servidora Miss_Cultura o María.
Nos guste o no...un libro,película,serie...lo tratamos con todo el respeto y educación. Somos conscientes de que detrás de ese proyecto y trabajo hay mucho esfuerzo, dedicación y tiempo detrás.
Larga vida a la Cultura.

Send me a hello :)

OPINIÓN DE SALVO IMPREVISTOS DE LORENA CANOTTIERE


Katherine habla con su querido hermano, recientemente fallecido.

Liam también se dirige a la mujer que le ha dejado como si siguiese a su lado.

Marzia, en cambio, no habla con nadie.

Rocío observa. Desde sus videocámaras.

* Traducción de Marta Tutone.

 



Salvo imprevistos es una novela gráfica en la que nos encontramos con cuatro historias independientes entre sí, con cuatro protagonistas muy diferentes, pero todas ellas conectadas en torno a la comunicación o a la falta de ella.

Por un lado tenemos a Kitty (o Katherine), una mujer que puede ver a su hermano Leslie, recientemente fallecido. Habla con él, rememora algunos de sus momentos juntos y le cuenta cómo va su vida ahora, sin él. Podría decirse que se comunica mucho mejor con el «recuerdo» de su hermano que con su marido, al que sí tiene ahí físicamente. Para esta parte, la autora se basó en la vida de la escritora modernista neozelandesa Katherine Mansfiel y, en concreto, en su obra Diario, publicada en 1927 de manera póstuma.

En segundo lugar tenemos a Marzia, una adolescente asocial, que no consigue integrarse, que tiene problemas en el instituto, que no habla con nadie y que es adicta al móvil, mediante el que se expresa a través de fotografías (entre otras cosas).

Liam ha conseguido el trabajo de sus sueños, pero a cambio ha perdido a su pareja. A pesar de la ruptura y de los kilómetros que los separan, él sigue tratando de hablar con ella, a la vez que investiga el modo de comunicarse con lo que sea que hay más allá de las fronteras de nuestro planeta. Cosa que me ha parecido muy interesante, por cierto.

Y por último, pero no menos importante, tenemos a Rocío, una Inteligencia Artificial que cuida de la casa de Mauri cuando este sale de casa. Una especie de Alexa, para que nos entendamos. Lo malo (o bueno, cada uno que lo vea como quiera) es que Rocío se aburre de estar sola y comienza a «estudiar» a los seres humanos a través de las imágenes que recoge ella misma a través de sus cámaras y de archivos culturales disponibles en Internet.

Las cuatro historias se van alternando a lo largo del libro, a modo de una especie de minicapítulos. Y aunque, como digo, son tramas independientes, poco a poco, de algún modo, se van entrelazando hasta formar un «todo» completo y muy complejo.

Esto también se percibe a través del dibujo, que Lorena Canottiere ha manejado de un modo muy inteligente. Al principio, cada historia se nos presenta con una paleta de colores propia y diferenciadora, además del muaré como distintivo de los fragmentos de Rocío. Sin embargo, casi sin que nos demos cuenta, las fronteras entre unos y otros se van difuminando, dando unidad a todas las historias y planteando la ambigüedad en torno al tema de la comunicación. Pues mientras los personajes humanos, en teoría comunicativos por naturaleza, se ven lastrados por la pérdida paulatina de esa capacidad, que les genera soledad, aislamiento, frustración y dolor, la IA se va volviendo un poco más humana a medida que investiga, empujada por su curiosidad y su deseo de aprender.

Salvo imprevistos es una lectura que no deja indiferente, que descoloca, que te rompe el coco y que empuja a cuestionarse cómo afecta la capacidad de comunicación a nuestra vida y los riesgos que conlleva el aislamiento, pero también a valorar la importancia de la investigación, el poder de la curiosidad o las nuevas posibilidades que aporta la ciencia y la cultura.

La edición de Liana Editorial me ha parecido muy cuidada y me han encantado las tapas del libro, que por el tacto rugoso y los colores, dan la sensación ilusoria de estar pintadas directamente a mano y con pincel.


Opinión de Inés Díaz Arriero

Comentarios