Web cultural desde hace 11 años. Administrada por María Cabal e Inés Díaz Arriero. Hace 5 años se cambió el nombre de este humilde espacio y se mudó todo el contenido a la web actual. Sabemos que todo cuesta tiempo, trabajo y esfuerzo, así que encontrarás opiniones realizadas con todo el respeto y educación del mundo, entrevistas realizadas a personas de diversos ámbitos culturales, crónicas de eventos, etc. Somos un altavoz y colaboramos con diversas editoriales, productoras, instituciones, etc. No cobramos nada y todo lo hacemos por amor al arte y a la cultura, así que ¡Gracias por pasarte por nuestro humilde espacio y seguir Paseando a Miss Cultura
Send me a hello :)
Write to
paseandoamisscultura@gmail.com
or use the form below:

OPINIÓN DE LA NOCHE DEL DRAGÓN DE JULIE KAGAWA

[SINOPSIS CON SPOILERS DE LOS TOMOS ANTERIORES]

Para salvar de una muerte inminente a todos aquellos a los que quiere, Yumeko ha entregado al enemigo el último fragmento del Pergamino de las Mil Oraciones.

Ahora la chica mitad zorro kitsune y su dispar banda de acompañantes deberán evitar que el Maestro de los Demonios invoque al Gran Dios Dragón para que este cumpla un deseo que sumirá al Imperio en el caos.

El asesino del Clan de la Sombra, Kage Tatsumi, ha recuperado el control de su cuerpo y ha aceptado un trato con Hakaimono, el demonio que habita en su interior, para que ambos ayuden a Yumeko a detener el cataclismo.

Pero incluso con sus habilidades combinadas, esta insólita escuadra de héroes sabe que las fuerzas del mal pueden ser imposibles de superar. Peor aún, ellos ignoran que existe otro interesado en el Deseo, alguien que ha actuado desde el principio en las sombras, y que aguarda el momento adecuado para revelarse.

* Traducción de Marcelo Andrés Manuel Bellon.

 

[CONTIENE SPOILERS DE LOS TOMOS ANTERIORES. Si quieres leer las reseñas: La Sombra del Zorro / El Alma de la Espada]


Hace ahora justo dos años estaba conociendo a Yumeko en La sombra del Zorro, el primer tomo de la trilogía que lleva ese mismo título. Y, de repente, me ha tocado despedirme de ella y de sus amigos y dejar ir una historia que, sin duda, ha pasado ya a formar parte de mi top de sagas de fantasía preferidas. ¡Cómo cuesta a veces pasar la última página!

Yumeko se nos presentó como una chiquilla inocente, mitad kitsune y que no sabía nada de la vida más allá de las paredes del templo donde había sido criada.

Quedaría muy bonita decir que esta protagonista ha evolucionado tantísimo que no queda ya nada de ella, pero no sería cierto. Yumeko sí ha sido una protagonista que ha evolucionado una barbaridad a lo largo de la trilogía, ha crecido muchísimo, ha madurado y, sobre todo, ha ganado una increíble seguridad en sí misma y en sus poderes, que le han permitido liderar un grupo en una aventura aterradora, pero no por ello ha perdido su esencia. Hasta el último momento ha logrado conservar esa luz interior que es capaz de hacer que incluso uno de los demonios más peligrosos la «quiera» y eso es lo que más me ha conquistado de ella: su fidelidad hacia sí misma y sus creencias.

También me ha gustado muchísimo conocer el lado más humano de Tatsumi. Es extremadamente paradójico, pero, justo ahora, mientras comparte su cuerpo con un demonio, es cuando por fin he podido ver a un chico vulnerable, con sentimientos muy fuertes que ni siquiera se molesta en ocultar y que incluso es capaz de sonreír en las pocas oportunidades que la situación se lo ha permitido. Me parece una maniobra magistral por parte de Julie Kagawa, que demuestra una vez más la complejidad de la construcción de cada uno de los personajes, de todos, no solo de los dos protagonistas principales.

Y es que el elenco de personajes ha sido, para mí, uno de los puntos más fuerte de esta trilogía.

El otro punto fuerte ha sido la ambientación que, de hecho, fue lo que me atrajo desde un principio para empezar a leerla.  En este último tomo seguimos descubriendo zonas del Imperio de Iwagoto y conociendo elementos de la mitología y el folclore japonés (el capítulo de la Kijo me ha flipado). La aparición de todos esos seres y la estética, siempre rodeada de un aura mágica, a veces buena y a veces espeluznante, crea imágenes de lo más evocadoras, que han conseguido transportarme a los escenarios mientras iba leyendo.

Casi no he hablado de la trama, pero poco puedo decir aparte de que nos encontramos en plena guerra, en el punto final, arañando segundos para llegar a la invocación del Gran Dragón a tiempo de impedir que se formule un deseo que destruirá el Imperio.

En la reseña de El alma de la Espada decía que había aparecido un tercer narrador que me había dejado muy intrigada. Pues bien, wow. Este final cierra todos los interrogantes, todo cuadra, cada pieza encaja y terminamos de conocer a todos los personajes y entendiendo el papel que juegan en toda esta historia.

Además, me ha sorprendido la facilidad con la que me situé y me reenganché a la trama en cuanto leí las primeras páginas, a pesar del tiempo que había pasado desde el segundo tomo.

La noche del dragón ha sido un cierre espectacular para una trilogía muy original, emocionante, con una estética fascinante basada en el folclore japonés y unos personajes a los que he querido muchísimo. Creo que ha sido un gran acierto el modo en el que Julie Kagawa ha ido imprimiendo más intensidad a cada uno de los tomos, hasta explotar totalmente en este trepidante final, que igual me ha dejado sin aliento que me ha roto el corazón.

En este último tomo, he sentido la ansiedad de los protagonistas cada vez que encontraban un obstáculo, me he dejado fascinar por los elementos mitológicos y he llorado con algunas escenas (¡maldito capítulo 24!).

Un punto y final perfecto.


Opinión de Inés Díaz Arriero

Comentarios