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Opinión de Un pijama para Robin de Chiki Fabregat


Marian ha deseado un gato desde pequeña. Se lo ha pedido a sus padres en varias ocasiones, pero no ha habido manera. Un día de paseo, se topa con un chico llamado Robin que le entrega un cartel con una foto de él sujetando a un gato. El anuncio dice: «busco familia».

Cuando el chico aparece en su clase, Marian ve la oportunidad de ofrecerse para adoptar al gato y su cabeza empieza a maquinar.

Sin embargo, no le va a resultar fácil, porque Robin, el chico nuevo, no habla.




A lo mejor no es la manera más «correcta» de empezar una reseña, pero es que el primer punto fuerte del libro está casi casi nada más abrirlo.

¡Menudo párrafo inicial!

Cuando empezó todo, Robin no tenía pijama y yo no tenía gato. Y, si a papá no se le hubiera quemado el arroz, habríamos seguido igual. Pero se le quemó.

Sé que ya casi te he convencido para que leas el libro. Lo sé porque a mí me pasó cuando escuché la primera frase de La segunda piedra más rara del mundo. Y lo ha vuelto a hacer. Chiki Fabregat es una maestra de los inicios.

Y no solo. Pero antes de contar más sobre el estilo narrativo, mejor explico un poco de qué va el libro.

Un pijama para Robin nos cuenta la historia de Robin, claro. Pero también la de Marian, la de Miko, la de Javi e incluso un poco la de la abuela.

En realidad todo eso nos lo cuenta Marian directamente. Mientras pasea un día cualquiera con sus padres, se acerca a ellos un chico y les entrega un papel. Al principio no le hacen mucho caso, pero, poco después, Marian descubre que es un anuncio con una foto del niño sujetando un gato y con un número de teléfono escrito sobre la frase «busco familia».

¡Qué bien! Marian siempre ha querido un gato. Y quizá, por fin, ha llegado el momento. Ya solo le queda que se le ocurra el mejor modo para convencer a sus padres.

Pero parece que la suerte le sonríe a Marian, pues un buen día el niño del cartel aparece en su clase.

Nuestra narradora no pierde ni un minuto para poner en marcha su plan: invita a Robin (que así se llama el niño del cartel) a su casa a jugar, con intención de acabar quedándose con el gato. En estos primeros encuentros, ni siquiera parece que ella le caiga bien. Y a Marian, él le parece un maleducado que además siempre está enfadado.

Sin embargo, poco a poco, lo que parecía una relación por mero interés, se convierte en una amistad fuerte y en una lección de la vida mostrándole a Marian que a lo mejor lo que de verdad desea no es lo que ella pensaba al principio.

Robin es un niño que vive en un Centro de Acogida, mientras aguarda a que su madre se recupere de una enfermedad. Además, Robin no habla; tiene algo parecido a mutismo selectivo, pero eso no le impide hacerse entender y Marian, muy pronto, aprende a comunicarse con él.

A quien no le gusta mucho todo esto es a Javi, el mejor amigo de Marian, que empieza a sentirse desplazado y a través de sus reacciones nos enseña que los celos o la envidia, en general, no son buenos consejeros.

Como ya he avanzado, la narradora de la novela es la propia Marian, que nos cuenta la historia con toda la naturalidad e inocencia de una niña que está descubriendo por primera vez realidades que hasta entonces no había contemplado en su día a día. Sus enfados, sus dudas, sus reflexiones y sus sentimientos contradictorios salpican una narración ágil, tierna y llena de asuntos importantes.

El estilo de Chiki Fabregat, como siempre, es sencillo y ligero. La forma de hablar de la niña es totalmente creíble y es capaz, no solo de transmitir lo que están sintiendo los personajes, sino también de hacer sentir al lector.

La edición del libro trae ilustraciones a color, obra de Laura Klamburg. Con un estilo tradicional, nos presenta a los protagonistas en varias de las escenas de la historia.

Un pijama para Robin es una historia preciosa y emotiva sobre la amistad, las diferentes maneras en las que se puede manifestar el dolor y la capacidad que tiene la vida de mostrarnos qué es lo importante de verdad.


Comentarios

  1. Pues pinta muy bien. Lo tendré en cuenta para regalo.
    Besotes!!

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