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OPINIÓN DE UN VERANO ITALIANO DE REBECCA SERLE

Cuando la madre de Katy muere, esta se queda destrozada. Carol no era solo su madre, sino su mejor amiga y la primera persona a quien podía acudir siempre que lo necesitaba. Y ahora, cuando Katy más la necesita, se ha ido. Para empeorar las cosas, se aproxima el viaje que madre e hija habían planeado con tanta ilusión: dos semanas en Positano, el lugar donde Carol pasó el verano anterior a conocer al padre de Katy. Lo ha estado esperando durante años, y ahora deberá embarcarse en la aventura ella sola. Pero en cuanto pone un pie en la costa de Amalfi, Katy empieza a sentir el espíritu de su madre. Animada por las impresionantes aguas, los hermosos acantilados, los encantadores vecinos y, por supuesto, la deliciosa comida, Katy siente que, poco a poco, vuelve a la vida. Y entonces aparece Carol… En carne y hueso, sana, bronceada por el sol y con solo treinta años. Katy no entiende lo que está ocurriendo, tan solo puede centrarse en que, de alguna manera, imposiblemente, ha recuperado a su madre. En el transcurso de un verano en Italia, Katy irá conociendo a Carol, pero no como su madre, sino como la joven que la precedió. Sin embargo, ella no es exactamente quien Katy imaginó que era, y, pronto, Katy deberá reconciliar a la madre que lo sabía todo con la joven que aún no sabe nada.

TRADUCCIÓN- NIEVES CALVINO


 

 

Un verano italiano de Rebeca Serle es el primer libro que me leo de esta autora y me he encontrado ante una novela atemporal, deliciosa, tierna y peculiar.
Esta narrada de una forma tan íntima que te da hasta vergüenza sumergirte en la memoria de Katy, pero me ha cautivado esa manera en la que la memoria es un elemento principal de la historia y algo esencial para que conozcamos a los protagonistas.
Tenemos dos aristas, vértices o ejes en la historia. Tenemos a Carol y Katy que parecen dos gotas de agua, dos personas que tienen una relación envidiable, pero al mismo tiempo en algún momento de sus vidas se perdieron en el camino.
Una novela que hará que tus sentidos se vuelvan locos y es que la pluma de Rebecca Serle es muy visual, pues según va describiendo los sabores, los colores, los sonidos... Cierras tus ojos y te encuentras en Positano, en Capri, en Nápoles, etc.

Una novela emotiva y emocionante, ya que como lectora he acompañado a Katy en este viaje a través de los silencios, sensaciones y sentimientos. Es cierto, que la historia me ha golpeado en varias ocasiones, ya que la autora describe a la perfección lo que es el duelo y sus fases por lo que me he sentido identificada en muchos instantes.
Un road trip emocional en el que no me he sentido como una turista más, sino que me he sentido en casa y ha sido una sensación muy extraña.
Cuando te haces preguntas puede que las respuestas no te gusten, puede que lo que pensabas no es la realidad, puede que...

Extrañaba cerrar el libro y que la historía me rondase la cabeza por muchos días y eso ha pasado. Una novela que se lee en un suspiro, pero que he tenido que dejar reposar para poder escribir esta humilde opinión, pues algunas emociones me embargaron. Un verano italiano es como ese sentimiento de nostalgia, es como una brisa fresca al amanecer, es como si una herida que aún no ha cicatrizado, pero necesitas curar, pero no sabes de que forma hacerlo.
Una novela ideal para el verano, pero también un refugio para el invierno con unos personajes inolvidables.

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