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OPINIÓN DE UN TAL SR. PIEKIELNY DE FRANÇOIS-HENRI DESERABLE

«Cuando te encuentres con grandes personajes u hombres importantes, prométeme que les dirás: en el nº 16 de la calle Grande-Pohulanka, en Wilno, vivía el Sr. Piekielny…»

”Roman Kacew era un niño cuando le hizo esta promesa a su vecino, aquel Sr. Piekielny que parecía un «ratoncillo triste». Ya adulto y convertido en escritor con el nombre de Romain Gary, miembro de la resistencia y diplomático, siempre la cumplió: «De los estrados de la ONU a la Embajada de Londres, del Palacio Federal de Berna al Elíseo, ante Charles de Gaulle y Vichinsky, ante los dignatarios y hacedores de futuro, nunca dejé de mencionar la existencia del hombrecillo», cuenta en La promesa del alba, su autobiografía.

Un día de mayo, el azar me llevó delante del nº16 de la calle Grande-Pohulanka. Ese día decidí emprender la búsqueda de un tal Sr. Piekielny.

Traducción: Lola Bermúdez Medina



Un tal Sr. Piekielny ha sido una experiencia narrativa diferente, única y mágica. En esta ocasión me despisté y no supe hasta avanzada la novela que el autor es el narrador, que el autor es el que nos da la mano, nos invita a un viaje literario e histórico asombroso y es que François-Henri Désérable con su elegante pluma es el responsable de que nos interesemos por la vida de Romain Gary, por el Sr. Piekielny e por Wilno.
No me imaginé que una bonita casualidad como es la ciudad de Wilno diese para un libro que te rompe los esquemas y te lanza preguntas y el autor se las lanza a pintores, a familiares e incluso así mismo.
¿Cuál es la última vez que os obsesionó algo? 
El autor mientras busca pistas de un tal Sr. Piekielny se sumerge en la historia familiar y en un diálogo casi con la historia más reciente y no tan reciente de Europa, de Mexico y de Estados Unidos.
Porque para encontrar al Sr. Piekielny, tenemos que entender y conocer a Romain Gary.

Había escuchado vagamente cosas de Romain Gary, pero no me había parado a pensar en sus orígenes, en su vida e incluso en su vida, pero el autor lo describe y lo narra de tal forma o manera que lo hace atractivo para el lector, yo misma, me vi buscando libros de este autor y una vez finalizada la lectura, investigue un poco más.
En esta novela la sensación de no olvidar, de recordar  lo que ocurrió en Alemania y cómo cambió la vida de millones de personas e incluso de las que no regresaron, es constante.
François-Henri Désérable es de esos autores que describe las ciudades de forma apasionante y sabe la manera de unir la vida de Romain con la suya y la de sus familiares, crea como una telaraña y va tirando de los hilos, poco a poco.

Es apasionante cada nuevo paso que da, cada viaje que hace y cada descubrimiento que nos cuenta con fotografías y documentos.
Se nota que el autor ha disfrutado del libro, se nota que en algunas ocasiones nos narra las cosas con cierta cercanía, de manera casi intima, pero en algunos momentos toma distancia de los hechos y del lector.
Volver a leer a François-Henri Désérable ha sido distinto a la otra vez. He disfrutado muchísimo más de una historia literaria. Ha sido como un libro, dentro de otro libro...
François-Henri Désérable con un tal Sr. Piekielny ha sido como un viejo trovador, como un contador de historias antiguas, de esas olvidadas, pero interesantes y mágicas.
Una novela muy recomendada.

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