El jueves pasado, tuve la oportunidad de ver por tercera vez a los gemelos Phelps, James y Oliver, los gemelos Weasley, que vinieron a Madrid, con motivo de la inauguración de Harry Potter: The Exhibition.
Tan maravillosos como les recordaba de las veces anteriores que les pude ver y estar en algún evento con ellos, bromearon y miraron al pasado al recordar anécdotas, detalles de Harry Potter.

Antes de empezar a relataros cosas, podéis estar tranquilos/as, la exposición estará hasta Abril, la han prorrogado, así que podéis ir a verla, cuantas veces queráis.


Se abren las puertas de nuevo y aparecen muchos objetos, personajes, vestuario y mobiliario del mundo mágico creado por J.K Rowling.


Seguramente que las fotografías que os ponga a continuación es de lo que más llame la atención de la exposición, empezamos por esos cuadros de fantasmas, que tanto cariño cogimos desde el primer libro hasta el final, e incluso que tuvieron su importancia en algunas tramas.

El vestuario, de cada una de las películas que se hizo, aparece en la exposición dividido y con su correspondiente explicación, por si algún "muggle" se atreve a entrar en el castillo de Hogwarts, y está más perdido/a que Helena Ravenclaw, buscando su tiara, diadema o como queráis llamarla.
Algunos de esos trajes o del vestuario, llaman la atención por lo enormes que son, como es el caso de Robbie Coltrane aka Hagrid, o por la distinta apariencia que tienen de la pantalla a la realidad, en plan: colores, tejidos, textura...

Aunque sin duda, dentro de la exposición, lo que más me gustó, más allá del vestuario, fueron los objetos y algún escenario en especial, como la cabaña de Hagrid, o las sala tenebrosa.

 
Ahora bien, os tengo que confesar que cuando pasas al lado oscuro, a las salas más oscuras, no veía nada, está muy bien ambientado, pero hubo un par de veces, que casi me tropiezo con la persona de delante y/o como comentaba con otra chica, tenías que ir buscando a personajes y/o detalles que con esa oscuridad te hacían perder algunas pequeñas cosas de vista.

Me esperaba una exposición más grande, el Ifema tiene capacidad para mucho más, pero lo que vi, me gustó, pero me supo a poco, quizás es el momento de decir, me voy a los estudios en Londrés, pero para estar esta exposición en Madrid, no está nada mal, pero me esperaba alguna que otra sorpresa más de la que me encontré.


Aún así, la he disfrutado como una enana, y he vuelto a vivir la magia del mundo de Harry Potter.
Otra cosa positiva de esta exposición, es como está dividida, o las secciones que han creado para separar una clase de otra, o un lugar del castillo de otro...
Mi lugar favorito de toda la exposición fue la cabaña de Hagrid, aunque me entristecí con el aula o clase de pociones, el lugar dedicado a poner las normas por Hargus Filch, fue toda una gozada.

¡Varitas arriba! Empieza vuestra visita fotográfica para quienes estáis lejos y no podéis ver esta exposición.
Sé que el trabajo ha sido duro y que se ha puesto mucha ilusión en esta exposición, pero me gusta ser sincera con vosotros/as desde el primer día, así que espero que no aparezca ningún dementor.
Me hubiese encantado encontrarme en la tienda más artículos que no pueda encontrar en Primark, y/o amazon y/o fnac...
Hubiese sido interesante, que hubiese habido un lugar una cafetería tipo la que hay en Hogsmade, donde los fans de Harry Potter, después de visitar la exposición se hubiesen tomado una cerveza de mantequilla o unas ranas de chocolate...algo diferente.

Aún así, con todas estas locuras que se me han pasado por la mente, vuelvo a decir que he disfrutado mucho de esta nueva visita al mundo mágico de Harry Potter.






















-Fotografías de mi autoría

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