Entender tus propias emociones es complicado.
Entender las de los demás como si estuvieras en su cabeza puede ser muy peligroso.
Wylie tiene ese poder. ¿Sabrá cómo usarlo?
Wylie no está a salvo. El único modo que ahora le queda de protegerse es aprendiendo a controlar sus extrañas habilidades, pero muy pronto se dará cuenta de que tratar de leer las emociones de los demás no tan solo es difícil, sino también muy arriesgado. Y Wylie no es la única que corre peligro.
Desde que volvieron a casa, a Jasper lo carcome la culpa. No logra dejar a un lado los remordimientos que lo persiguen y mucho menos cuando absolutamente todo a su alrededor, incluso Wylie, le recuerda lo que pasó en el bosque. Jasper y Wylie harían cualquier cosa el uno por el otro, pero ¿cómo van a enfrentarse a los fantasmas que los atormentan? Atrapada entre el miedo y la duda, Wylie tendrá que tomar una decisión. No le importó dejarlo todo para rescatar a su mejor amiga, pero ¿haría lo mismo por un puñado de desconocidos? ¿Aunque sean como ella?

[Esta reseña puede contener spoilers del primero libro de la saga]

Tras perder a su mejor amiga y enterarse de que es una Extraña, la vida de Wylie no ha hecho más que complicarse. Sin saber muy bien cómo, acabará de nuevo encerrada, pero esta vez tendrá cerca a otras chicas como ella. Una vez allí, se verá obligada a tomar la decisión de velar por su propia seguridad o ayudar a que nadie más salga herido de toda esa historia. Sin embargo, aunque en ocasiones he querido entrar en el libro para gritarle que espabilara, supongo que no debe de ser nada fácil abandonar a alguien cuando sabes exactamente cómo se siente. 

En su nueva aventura por salvar la vida, contará con la leal colaboración de Jasper, pues desde lo que pasó en el campamento han sido incapaces de separarse. A su lado también aparecerá Rachel, una abogada, antigua amiga de su madre, que parece que tiene demasiadas cosas que explicar. Pero ¿acaso hay alguien que no guarde secretos en esta saga?

En este segundo tomo, Wylie sigue siendo la narradora de la historia y aunque la mayor parte de la novela está en presente, en algunos momentos recurre al pasado para recordar cosas que sucedieron y ponernos en contexto de cómo ha llegado a encontrarse metida en semejante lío.

Además, así como en Extraños el ritmo tenía subidas y bajadas de intensidad debido a la necesidad de presentar a los personajes y explicar las bases de la parte «científica», en Aislados se mantiene un ritmo ágil y trepidante desde el principio hasta el final. Y engancha hasta tal punto que no permite que el lector se relaje en ningún momento.

El primer tomo me gustó, aunque reconozco que la parte de las explicaciones sobre la investigación de los extraños se me hizo un pelín tediosa, pero es que Aislados no tiene ni una sola pega. Está cargada de misterios, secretos, acción, giros inesperados y personajes que no son lo que parecen. 

Y ese final. ¡ESE FINAL! En serio, querida Kymberly McCreight… ¿QUÉ?

Si cuando leí Extraños quería saber qué pasaría a continuación, ahora sí que no puedo esperar para descubrir cómo termina la historia de Wylie. ¡Por favor, que salga pronto!

—Opinión de Inés Díaz Arriero—

1 comentario

  1. Pues pinta bien, pero no me apetece ahora mismo empezar otra trilogía.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario :)

Instagram