Rebeca Sáez de Heredia es una autora romántica que brilla allá adonde va por su estilo, su belleza y su popularidad… Pero, de algún modo, siente que su mundo se tambalea. Ha perdido el placer por todo lo que rodea a la literatura y teme perderlo también por escribir, algo que siempre ha sido su pasión. Roberto de Vega es nuevo en el mundillo. Atractivo y fresco, ha irrumpido con fuerza allí donde jamás habría pensado encajar. Pero pronto descubre que, donde todo debería ser amor y armonía, no es oro todo lo que reluce. ¿Qué mejor lugar para medir sus fuerzas que el congreso más importante del género en España? ¿Quién se llevará el premio al mejor autor de romántica del año? ¿Por qué, a pesar de que son rivales, en ocasiones solo encuentran el mayor apoyo el uno en el otro? Tal vez, porque, como dicen, el amor es un libro en blanco, y el final todavía está por escribir…




Sabéis que hace tiempo que no me pongo con nada romántico y menos "made in Spain" pero en el 2017 quería conocer nuevas plumas, quería dar oportunidades a nuevas historias y nuevos personajes y la elegida para esto, ha sido Arwen Grey, la cual me ha encantado con el amor es un libro en blanco.
Una historia que no solo atrapa por lo bien que está escrita, diría que la devoré por lo atípica que es, por como es algo original y siempre voy buscando cosas que se salgan del guión, que sean historias que todo en su conjunto me seduzcan y esta lo ha hecho, de principio a fin.

Arwen Grey, nos muestra una cara "a" y una "b". La cara "a" es presentarnos a dos personajes carismáticos, perfectos, triunfadores, que venden libros como rosquillas, son rivales y compañeros de editorial.
Y la cara "b" lo más autentico que he leído hace siglos en un libro y es la cruda realidad, que dolerá cuando se lea, si,e incluso puede levantar hasta ampollas y lo entenderé, pero señores y señoras, este libro es una bocanada de aire fresco para los tiempos que corren, es como una bofetada para que nos dejemos de mirar al ombligo y nos miremos a los ojos.
Es un soplo de aire fresco, y no solo el congreso de romántica como telón de fondo, sino algunos de los personajes que aparecen entre estas páginas, cuando lo he terminado, he pensado pero si das una patada y salen ochenta mil...

Dejemos las cosas obvias para otro momento, ahora me centraré en los dos autores perfectos, pero que en el fondo Reb, no se atreve a dar el paso de ser feliz literariamente hablando y Rob, digamos que aunque al principio parece estar cortado por el mismo patrón que todo el mundo, al lector nos da una sorpresa en mayúsculas.
Porque, los diálogos de el amor es un libro blanco , son un tesoro, son maravillas, te ríes , para luego darte cuenta de la triste realidad que esconden esas palabras....

Tiene las escenas románticas más bonitas, tiernas y divertidas que he leído hace tiempo, aunque con agridulce de por medio. 
Arwen Grey , me ha hecho disfrutar de este libro como una enana, y es que ya estaba cansada de adivinar todo lo que ocurriría a continuación y de conocer de antemano como terminaría el libro.
Personalmente, me ha despistado en todos los aspectos y es que Deb y Rob, son de esos personajes volatiles, de esos que jamás sabrás que paso darán o que soltarán por esa boca.

Una novela que recomendaré a todo el mundo, porque no solo es valiente, la recomendaré porque está muy bien escrita y es una delicia poder leer cosas de calidad y con algo que pensar al cerrar el libro.

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