Durante sus vacaciones, Ned (Bryan Cranston), un padre sobreprotector y su familia visitan a su hija en la Universidad, donde conocerán a su mayor pesadilla: su novio, Laird (James Franco), un multimillonario de Silicon Valley bien intencionado pero socialmente bastante complicado. El conservador Ned, piensa que Laird es la pareja menos apropiada para su hija. La rivalidad unilateral y el nivel de pánico de Ned se disparan cuando descubre además que Laird está a punto de hacerle a su hija “la pregunta”. 
-ESTRENO 13 DE ENERO- 




Bryan Cranston, actor que me encanta y que últimamente le había podido ver en "biopics serios" se mete de lleno en esta comedia gamberra, alocada y disparatada.
Y aunque esté llena de lenguaje un tanto grosero, gags y alusiones variadas a películas,series..etc
 El verlo "cara a cara" con James Franco , es de lo mejor de la película, el pulso entre ambos, el querer agradar de uno y las reticencias del otro son geniales.

Y es que Bryan Cranston, es el rey de las caras en esta película, era solo mirarle a la cara y morirme de risa, todo esto unido a una época tan especial como las navidades, y las relaciones entre un padre y su hija, han hecho que vea la película desde otro punto de vista.
Sé que la han puesto a parir, pero de verdad que me lo pasé en grande con ¿Tenía que ser él? quizás sea porque adoré de nuevo que el señor Cranston se lo pasase pipa en el rodaje y lo transmitiese al espectador.
Pero hablando de James Franco, no creo que haya hecho mucho esfuerzo para dar vida a su personaje, creo que le han hecho un personaje a medida, o más bien, ha sido él mismo pero un poco más istrionico que de costumbre.

En la hora y cuarenta y cinco que dura ¿Tenía que ser él? hay tiempo de sobra para que a esta familia les ocurra de toda clase de aventuras.
Es una película entretenida, que tiene su punto, y con una banda sonora kissdeliciosa.

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