Perplejo es una metáfora del mundo cambiante en el que vivimos, reflejada en el aparataje escénico, el vestuario, la utilización de nuevas tecnologías y el trabajo actoral para asumir diversos roles con los que encajar socialmente en cada situación que se presenta. Perplejo, en la que los personajes tienen el mismo nombre que los actores que los interpretan, juega de modo audaz con el teatro dentro del teatro para hablar, desde una perspectiva cómica, de temas actuales como la búsqueda de identidad, la pervivencia del fascismo, las relaciones de pareja, la explotación de los ciudadanos inmigrantes en occidente e incluso la existencia (o no) de un poder superior que rige nuestras vidas (llamémosle Dios, destino, o energía cósmica). Los personajes que la habitan, presos de la necesidad de un constante cambio que les permita adaptarse a las situaciones que la obra va exigiendo, invita a reflexionar sobre la arbitrariedad del universo y nuestro papel en esta sociedad que, a veces, nos resulta tan difícil de comprender.



Perpleja es como me quedé al salir de ver esta obra de teatro de la creatividad que respira por todos los lados, perpleja es como me encontré al ver la última escena y no, no os la voy a contar así que estar tranquilos.
Perpleja es como me iba quedando según avanzaban los segundos por la gran calidad de interpretación de los actores y por el gran cambio de registro que despliegan frente al espectador.

Las risas están más que aseguradas pero también el asombro, el pensar ¿Y esto ahora? quieres juntar todas las piezas del puzzle pero conforme van avanzando los minutos te das cuenta de que tienes que dejar la mente en blanco y dejarte llevar por lo que está sucediendo en el escenario.
La obra está en un constante cambio, a lo mejor lo que empieza en "a" termina en "z" y la cara de tonta que se te queda, en mi caso, fue para grabarme.

No hay ni un solo respiro, los actores están en constante movimiento y para hacerlo con más sentido y para introducir al espectador dentro de la historia, el decorado es esencial para dar sentido a la trama y para ello, se utiliza hasta las esquinas de la habitación, es como si todo el espacio debe de ser utilizado para alguna cosa especial.

Ahora me centraré en "la caja misteriosa" esa caja que aparece en la primera escena y la vemos todo el rato en el mismo sitio y nos pica la curiosidad todo el rato, pero también tenemos la sensación que aunque los actores quieran que nos fijemos en este pequeño detalle, a su vez hay que fijarse en otros como la basura de debajo del sillón...etc etc


Es una obra de teatro que volvería a ver, creo que es genial como la historia del principio que parecía olvidada por completo, vuelve a cobrar forma y lo hace en el momento que menos te lo esperas y la intensidad del primer minuto regresa a la sala del teatro.
Perplejo te muestra situaciones esperpénticas pero reales, te muestra personajes que en unas situaciones se mueven como pez en el agua, en cambio en otras tendrán que afrontar dilemas.

Es la segunda obra que veo de esta compañía y si "El hombre almohada" fue brutal, Peplejo es simplemente maravilloso.
Si tuviera que describir a Ilmaquinario con una frase diría que es: "La única compañía que se atreve a meterse en camisa de once baras y salir victoriosos" porque los cuatro actores que vemos en Perplejo sobre el escenario, son unos camaleones.
Porque a veces es bueno un poco de surrealismo y de salir de nuestra zona de confort y de ver cosas que sabemos como van a acabar.
Más que recomendada.

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario :)

Instagram