Lo que comienza como un lujoso viaje en tren a través de Europa, rápidamente se transforma en uno de los misterios con más estilo, suspense y emoción jamás relatados.
Basada en la novela de la famosa autora Agatha Christie, “Asesinato en el Orient Express” cuenta la historia de trece extraños aislados en un tren, en la que todos son sospechosos de un asesinato.
Kenneth Branagh dirige y da vida al inspector Hércules Poirot que emprenderá una carrera contrarreloj para resolver el rompecabezas antes de que el asesino ataque de nuevo.


- ESTRENO 24 NOVIEMBRE –






¡Última llamada para los pasajeros del Simplon-Orient-Express!

Y nos subimos, claro que nos subimos. ¿Cómo íbamos a dejar pasar la oportunidad de viajar en este lujoso y elegante tren, que además en esta ocasión va  lleno de estrellas? Y es que, sin duda alguna, ese es el principal punto fuerte de Asesinato en el Orient Express: su reparto. 

Michelle Pfeiffer, Jhonny Depp, Judi Dench o Willem Dafoe son algunos de los pasajeros que tendrán que enfrentarse al misterioso asesinato ocurrido durante el viaje. Todos ellos están a la altura, como no podía ser de otra manera, y dotan a sus personajes de los gestos y miradas necesarios para dejar al espectador con la intriga de quién de ellos es el que está mintiendo. Quizá he echado en falta un poco más de interacción directa entre todos los pasajeros, ya que casi todo el tiempo se centran en sus conversaciones con el detective Poirot.

Y ya que lo menciono, debo decir que el señor Kenneth Branagh no solo se ocupa de dirigir con bastante éxito esta adaptación, sino que además es un Hercule Poirot fantástico: desde su acento al hablar, hasta sus hilarantes excentricidades, que salpican la tensión de la película con un poquito de humor.

Aunque la historia es la que es —la que escribió Agatha Christie hace más de ochenta años—, en esta nueva adaptación se han permitido tomarse algunas licencias para adecuarla a las nuevas exigencias del cine actual.

Visualmente es una delicia. Las imágenes que se muestran mientras el tren recorre su trayecto, unidas a la iluminación utilizada, hacen sentir al espectador que realmente se encuentra viajando a través de las frías tierras de Europa. Y me he quedado especialmente prendada de los planos cenitales que se utilizan en ciertos momentos de la película, tanto en el exterior como en el interior del tren.

Me dio la sensación de que el final deja abierta la posibilidad de lanzar futuras entregas, en función del éxito que coseche esta primera. Y por mí, si van a mantener siempre a Branagh como Poirot, que hagan todas las que quieran.

Una película que empieza a ritmo lento y que va ganando intensidad hasta desembocar en un final que pillará por sorpresa a aquellos que no conozcan la historia, pero que hará disfrutar a todos por sus elementos visuales, por su banda sonora y por las actuaciones de un elenco cinco estrellas.


Y si todavía os quedáis con ganas de más Orient Express, en el Museo del Ferrocarril de Madrid (Pº. de las Delicias, 61) podréis disfrutar de una pequeña exposición en la que encontraréis no solo algunas muestras de vestuario y otros detalles de la película, sino que podréis acceder (y comer allí) a coches de la misma época que el ferrocarril que inspiró a Christie para escribir su novela.

—Opinión de Inés Díaz Arriero—

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