Abel Ferrara, director de Pasolini, cuenta en su haber títulos como El rey de Nueva York, El teniente corrupto, Super 8, etc.
En esta ocasión, la película gira entorno a Pier Paolo Pasolini, escritor, poeta, filósofo y controvertido director de cine y sus últimas 48 horas, justo antes de su muerte, la cual, a día de hoy sigue sin estar aclarada plenamente.

En el Pasolini de Willem Dafoe, convergen varias personas; el hijo de una “mamma” italiana en el que su vida gira en torno a la familia, hasta un punto en el que su gente más cercana, laboralmente hablando, serán integrantes de su familia. El genio creador, que alternaba la poesía con la filosofía. O, el polémico director de cine que sentía fascinación por la marginalidad, el sexo, la cultura popular y que reivindicaba continuamente la necesidad de ser y sentirse libre.
Sin embargo, la sensación que da la película en algunos momentos es que, Pasolini, que siempre hacía apología de la libertad que sentía, vivía una oscuridad continua. Y no me refiero solo a la sexualidad del director, si no, a mucho más, a esa oscuridad que todos los que le rodeaban podían intuir, que conocían, pero a la que ninguno se “enfrentó”.
En este biopic, Ferrara aligera el argumento de detalles biográficos, haciendo que el relato no solo no sea lineal, además, alterna sus últimas entrevistas, trozos de sus películas como Saló o los 120 días de Sodoma,e incluso, hará referencias al guion inacabado de Porno-Teo-Colosal.
Ni que decir tiene que Willem Dafoe convence en el  papel de Pasolini, cuando lo miras no ves al actor, ves al director italiano con sus gafas y su mandíbula angulosa.
Me sorprendió ver a una desaparecida María de Medeiros, que interpreta magistralmente el papel de Laura Betti.
Y la actriz, que hace el papel de madre del director me dejó sorprendida,es capaz de hacer que empatices con ella y sientas su suspicacia, su preocupación y su congoja.

Respecto a la película, creo que el director obvia muchas cosas de la vida de Pasolini, cosas que podrían no beneficiar la imagen que se proyecta de él. Ferrara pasa de soslayo la parte oscura que tenía el director, cierto es que, dudo que a sus seguidores les pareciera bien que se tocaran esos detalles de su vida, y no solo hablo de la sexualidad o, más bien, de la homosexualidad, si no de su pensamiento ideológico, político y su forma de ser y de ver la vida. El caso es que tal vez habría estado bien que fuera más fidedigno a Pasolini y un poco menos “políticamente” correcto con el protagonista de su película.  
Quizás, eso habría hecho que la película tuviera la fuerza que tiene de la mitad al final, ya que, adolece un poco en el principio, ganando toda la fuerza, realismo y  ritmo en la segunda parte.

Aun así Ferrara creo que merece una oportunidad, aunque en esta ocasión, esa especie de fascinación que parece sentir por el personaje protagonista de su película, le haya hecho perder la objetividad necesaria para darle la fuerza que esta película merece, y eso que la interpretación de Dafoe la salva en muchos momentos. 





SINOPSIS-Un día, una vida. En Roma, la noche del 2 de noviembre de 1975, el icónico poeta y cineasta Pier Paolo Pasolini es asesinado. Pasolini es el símbolo del arte que lucha contra el poder. Sus escritos son escandalosos, sus películas son perseguidas por los censores, muchas personas lo aman y muchas lo odian. El día de su muerte, Pasolini pasa sus últimas horas con su querida madre y después con sus mejores amigos; finalmente se sumerge en la noche en su Alfa Romeo en busca de aventuras en la Ciudad Eterna. Al amanecer, Pasolini es hallado muerto en la playa de Ostia, en las afueras de la ciudad.

-ESTRENO HOY- 
-Agradecimientos a la distribuidora

1 comentario

  1. Hola!
    Pues no me termina de convencer, pero gracias :)

    ¡Un abrazo! ^^

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