Vista desde la media distancia, mientras camina por las calles de Madrid o desayuna en la cocina de su casa, Virginia parece una mujer confortablemente asentada en una vida que ella misma eligió después de años de aventuras: ahora tiene a Alex, un marido estupendo, dos hijas pequeñas que la adoran y un proyecto profesional que llena sus días. Hace falta acercarse un poco más para descubrir en su mirada un hambre extraña, que no se sacia con besos y caricias al uso. Daniel, un hombre que lo esconde casi todo detrás de unas gafas de concha y un traje de corte impecable, intuye que las ganas de Virginia vienen de lejos, y desde la misma noche en que se encuentran sabrá cómo domarlas. Sus métodos quizá parezcan insólitos, pero las cartas están en la mesa y el juego nos llevará lejos, hasta la infancia de Virginia en una ciudad del norte, en un barrio obrero donde las casas parecen cárceles y quien huye siempre paga un precio. ¿Valió la pena marcharse, olvidar quienes fuimos, traicionar los recuerdos para salvar solo aquellos pedazos de vida que muestran lo mejor de nosotros? Esas son las preguntas que recorren las páginas de Los abrazos oscuros de Julia Montejo, una novela que arranca en la piel de Virginia y hurga en la memoria de todos.


Julia Montejo ha escrito una historia asombrosa, fascinante y llena de tensión. 
Al principio piensas que es una novela costumbrista, familiar de alguien que está a disgusto con su vida, con su familia, un personaje como Natalia que como persona se desdibuja continuamente, pero alguien aparece, ella empieza un viaje sin retorno, un viaje que será visto a través de una cámara de fotos y no desde una perspectiva sin ponerse detrás de una lente.

Virginia, es un personaje que se ha creado a su misma, conocemos detalles de su vida presente, pero el pasado parece muy lejano, sabemos que tiene un marido maravilloso y unas hijas fantasticas, no obstante, desconocemos detalles tan normales como su niñez o adolescencia.
La presencia de Daniel, como lectora me ha sobrecogido, no le he visto como un hombre poderoso y guapo que toca la tecla necesaria y caen a sus pies.
Daniel, es mucho más que un puzzle o que un rompecabezas, le vas viendo como un cambia formas, según le interesa cambia hasta el tono de voz, pero es una incognita en mayúsculas.

Cuándo ponen al límite a una persona o cuando está alguien en una situación extrema ¿Hasta que punto podemos llegar? En el caso de Virginia, de lanzarse a la piscina, pero en el caso de Daniel, no sabemos muy bien hasta donde están sus límites, creo que hay personas que crean su mundo pensando en otras y en algún instante saltan.
Daniel y Virginia forman en la novela un tandem que se complementan perfectamente, pero el motivo por el que llega un momento en el que se entienden es porque Virginia se da cuenta de que Daniel es su final ¿o no?

Los abrazos oscuros, es una novela que va "in crescendo" cuando no te das cuenta ya eres adicta a ella y que el Talento de Mr Ripley se queda corta con lo que ha creado Julia.
Es una escritora con una pluma compleja, y esa complejidad se la cede a sus personajes, es que creo que desde hace tiempo no leía una novela donde la evolución desde la primera página a la última es patente en un personaje.
Deseas terminarla y saber si Virginia llegará a dar un abrazo de verdad o a querer y no deseas terminarlo porque has entrado en esa espiral de saborear lentamente cada parte.

Ha sido toda una delicia, una grata sorpresa, ha sido como un viaje en un barco que va desde el presente al pasado, sin pasar por el futuro. Uno de los mejores libros que he leído en este año.

1 comentario

  1. Pues no lo conocía y parece una buena novela. La ficho =)

    Besotes

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